Quien no tiene hoy día WhatsApp es porque es demasiado torpe, mayor o no le gusta la tecnología. De los que tienen teléfonos actuales, (hay muchos ancianos que aún tienen teléfono con solo teclado) ¿Quién es el guapo o la guapa que no tiene al menos un grupo de conversación en esta aplicación? Si tienes más de un grupo en esta plataforma, ya la hemos liado.
¿Quién no ha sido víctima o ha presenciado una metedura de pata?
Yo misma he cometido algunas. Por suerte, he salido airosa en cada una de ellas (o eso pienso yo), aunque me temo que la persona aludida lo ha acabado pillando y hoy en día no me mira igual.
Cuando la persona criticada pertenece al grupo de chat del que pensabas que no era partícipe mientras la estabas despellejando sin saber que estaba incluída en la conversación… Suena muy cómico si no eres la despellejada o la que está cometiendo el despelleje en cuestión. Ahora se puede borrar el mensaje, pero antes era inevitable que la persona
perjudicada lo leyese.
¡Ahora pobre de ti si al borrarlo borras para ti y no para todos! Ahí ya no se puede hacer nada y quieres que te trague la tierra.
Pertenezco a varios grupos. Los tengo de todos los colores. Soy miembro de uno que quiero abandonar, pero por vergüenza sigo en él: Está la típica señora aburrida que
da los buenos días a primera hora sábados, domingos y fiestas de guardar. Es un suplicio y cuando no nos deleita constantemente con fotos de sus retoños -y no únicamente una, a
veces foto tras foto de mínimo dos cifras-, por lo cual me veo obligada a silenciar el grupo por 8 horas, porque yo misma no lo silencio un año entero, por mero morbo y curiosidad de lo que hablan por ahí.
Tengo uno muy divertido, no sé si es por competir quién tiene más faltas ortográficas o es broma, pero no dan ni una. Lo más curioso es que se entienden perfectamente y se contestan a
preguntas difíciles de descifrar. De este grupo no me salgo ni loca, es demasiado divertido y me hace pensar que la incultura despierta mucho la sexualidad; están a la última y tienen una vida sexual muy activa: se levantan con uno, se acuestan con otro; el Kamasutra se lo saben de pe a pa y se aconsejan geles y sex shops (SECHO para ellas).
Tengo otro que se llama peritas destripadoras… no tiene desperdicio. Este grupo en cuestión es merecedor de un artículo aparte. Si en la vida cotidiana ponemos a cardo a la amiga que no
está presente, imaginaos en un chat. El despelleje está asegurado y competimos para ver quién dice la burrada más fuerte de la persona que conocemos todas y no pertenece al grupo. ¡Pobrecita!
Si pudiésemos saber lo que dicen de nosotros cuando no estamos presentes no tendríamos amigos y los parientes no se hablarían. Ahí queda eso.