La izquierda consiguió el poder a pesar de tener el menor número de diputados de la Historia reciente porque aplica las doce reglas de un método para conseguir y mantener el poder, basado en el engaño y la mentira.

La regla de la simplificación o del enemigo único la aplicó en los años 2003 y 2004, con la personalización en la figura de Aznar de la Guerra de Irak y del accidente del Prestige, asimilando estas dos situaciones tan dispares a una persona así como a su gestión, y lo volvió a hacer con Rajoy, asimilándolo a la gestión de la crisis del Ébola en la que murió un perro.

Excalibur, única víctima del Ébola en España -y colateral-
  • La regla del contagio, con la que se asimiló al gobierno de Aznar con el del presidente Bush, en la que los desaciertos de Bush fueron un argumento contra el gobierno del PP.
  • La regla de la transposición, en la que se carga al adversario los propios errores y defectos. Esta tercera regla no solo la aplicó antes de conseguir el poder sino que la sigue aplicando diariamente en la negociación con Cataluña, y pronto veremos como la culpa de la crisis del coronavirus la tuvo Rajoy o el actual PP en el momento que deje de apoyar al gobierno en las prórrogas del confinamiento.
  • La cuarta regla es la de la desfiguración y la exageración, de forma que cualquier frase sacada de su contexto hace parecer al PP y a VOX como partidos de extrema derecha o cuando en su día se tildó de insolidarios con la paz a la asociación de victimas del terrorismo.
  • La regla de la orquestación, en la que al conseguir controlar la mayoría de los medios de comunicación, cualquier noticia desfavorable al PP a VOX o a Ciudadanos, es repetida de forma insistente y desde varios puntos de vista, para que parezca una enorme monstruosidad, recordando lo que Goebbels decía la propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas repetidas de forma incansable y presentadas desde distintos ángulos pero siempre confluyendo en el mismo concepto.
  • La regla de la vulgarización consiste en hacer a través de programas de humor la ridiculización de los personajes más destacados del PP, VOX o Ciudadanos y el desprestigio de sus argumentos al presentarlos de forma ridícula.
  • Ligada a la anterior regla tendríamos la de la renovación en la que el PSOE y Podemos generan continuamente informaciones, noticias y argumentos nuevos a un ritmo tan rápido que hace que cuando el PP, VOX o Ciudadanos responden un argumento, esté ya viejo, debiendo responder a una propuesta nueva aunque sea falsa, dando una sensación de caos y confusión en la oposición, ya que ninguna de las quejas se termina de resolver y todas ellas quedan como pataletas de alguien que no se conforma con su papel actual.
  • La siguiente regla es la del globo sonda, que consiste en el lanzamiento permanente de proyectos, que nunca se realizan y que sirven para crear la sensación de que se está gestionando, aunque no sea así.
  • Otra regla relacionada con la anterior es la de la verosimilitud, por la que cualquier globo sonda que se lance se confirma desde diferentes medios de comunicación afines, así como por reputados técnicos o científicos también afines que dan carta de viabilidad a cualquier proyecto aunque sea descabellado, el ejemplo mas reciente sería el grupo de expertos que asesoran en la pandemia del coronavirus.
  • La décima regla es la de la silenciación, como lo realizado con la sentencia de los EREs que siendo el mayor escándalo de un gobierno en la historia de España, en pocos días se dejó de comentar o lo ocurrido en la investigación de la masacre del 11-M , promovida en una comisión parlamentaria por el PSOE y silenciada cuando los hechos empezaron a ser comprometidos para el gobierno socialista, con lo que se ocultó por completo toda la información relativa a la misma.
  • La penúltima regla es la de la transfusión, en virtud de la cual se está apelando continuamente a los sentimientos preponderantes de la multitud, cuyos ejemplos más claros son los temas de la autodeterminación de Cataluña y País Vasco, o las leyes de género, o la gestión del Gobierno en la crisis del coronavirus, entendiendo que aquellos comparten su criterio, no están en su contra, sino en contra de toda la sociedad.
  • La última de las doce reglas es la de la unanimidad, en virtud de la cual se considera que las opiniones públicas no son más que la suma de conformismos y que se sostienen más que por la propia opinión del individuo por la opinión general que se pueda generar a su alrededor, tal como se aplicó hábilmente en las manifestaciones realizadas con las movilizaciones del nunca mais, del no a la guerra, contra Rajoy cuando murió un perro con ébola y de las manifestaciones frente a las sedes del PP el día de reflexión, de las manifestaciones feministas, haciendo ver que se tratan de asuntos de tal importancia que cualquier ciudadano de bien debería apoyarlas.

Les planteo a los lectores un juego, escuchar las entrevistas, ruedas de prensa y programas de comentarios políticos, en los próximos días e identificar en cada momento, que regla se está aplicando.