“Me acuerdo del día que Dolores Ibarruri le dijo a Calvo Sotelo aquello de «has hablado por última vez», porque yo me sentaba en un escaño muy cercano al de Calvo Sotelo”

Lo relataba Josep Tarradellas en sus Memorias, y otros políticos del momento contaron como de aquella garra de monstruo sanguinario surgió un dedo acusador que señalaba a Calvo Sotelo para cerrarle la boca a lo comunista, como efectivamente ocurrió después. Y este episodio de la Historia de España se ha revivido con las palabras de Pablo Iglesias dirigidas a VOX: “España y nuestro pueblo, una vez más, como en el siglo XX, se quitarán de encima la inmundicia que ustedes representan”.

Tan clara ha sido la amenaza que la figura de la Pasionaria se ha hecho presente, casi un siglo después, encarnada en otra garra que señala a la oposición para su exterminio: la de todo un vicepresidente de un Estado de derecho miembro de la Unión Económica Europea, que se llama progresista pero retrocede al tiempo del odio en que los rojos se llevaban por delante, sin miramiento alguno, todo lo que les estorbara en su camino.

Cayetana Álvarez de Toledo ha respondido a Iglesias con una frase memorable: “De marquesa a marqués: hoy te has pasado”. Porque se ha pasado, sí. Y mucho. Tanto que ha mostrado claramente su seguridad de que triunfe el comunismo bolivariano en España. Ha dejado ver que espera conseguir pronto el poder de extender el dedo y llevarse por delante, como Pasionaria, a una formación que aventajó a la suya en 17 escaños. Y todo ésto con la misma mala catadura, el mismo odio de clases y la misma falta de escrúpulos de aquel ser repugnante, de vergonzosa memoria, que llamaban Pasionaria. Como un matón de barrio venido a más que ya no necesita cubrirse la cara para atentar contra la ley y el orden.

Para quienes no sepan qué ocurrió en el siglo XX recomiendo encarecidamente que consulten la Historia. Cómo mataron a Calvo Sotelo, y cómo los rojos instauraron el terror en España. Y después miren lo votado. Se retratan ellos mismos cuando extienden el dedo: ustedes dirán si quieren que lo hagan en su nombre.