Como diría Camilo Sesto en uno de sus temazos, ¡¡¡Ya no puedo más!!! (Terminará convirtiéndose en el estribillo de mi vida)

Contemplo en fase de estupor cómo se destruyen los grandes pilares de la democracia a base de mentiras, juego sucio, lenguajes de camorra mafiosa, bailoteo inhumano de cifras de muertos y apropiación indebida de medios de comunicación que dogmatizan la verdad bajo una subjetividad que minimiza al máximo la verdadera vocación del periodismo, donde aquellos que intentan mantener su objetividad son insultados o ninguneados.
En todo este batiburrillo de mentirosos compulsivos que soportan las hemerotecas con la estoica actitud del cínico y con una frialdad no propia de climas tan cálidos como el nuestro, yo me pregunto ¿qué tienen que hacer éstos y éstas que nos tienen secuestrados a franjas horarias y BOE imposibles para que reaccionemos como pueblo, que no es de callarse en casi nada pero que en política lo aguanta casi todo?
Permitimos que la injerencia del ejecutivo, que Grande Marlaska (que se ha quedado bastante empequeñecido pese a su apellido) se lleve por delante el honroso trabajo de un Guardia Civil, que como muchos otros con una hoja de servicio y una moral impecables defendieron sin complejos, ni miedo, a los españoles. El ministro se ve con la toga al cuello, que para eso fue juez y soborna sibilinamente al cuerpo de la benemérita, con una subida salarial con la que pretende compensar su bajada de pantalones.
No entiendo nada. La gravedad de la situación requiere que el Rey, figura monitorizada a día de hoy por el Gobierno, se aferre a sus prebendas constitucionales y haga acto de presencia no sólo para participar del luto nacional, si no para impedir desde el diálogo, la racionalidad y algún que otro precepto Constitucional, que acabemos todos de luto por una democracia que está en la UCI, sufriendo la indecorosa pandemia de aquellos que se han erigido en sus verdugos, pero que encima nos quieren hacer creer que son otros y no ellos los que le niegan el respirador a la esencia misma de nuestra base jurídica y parlamentaria, escondidos detrás de un decreto de alarma construido a su imagen y semejanza que a pesar de los pesares les permite, aunque nos atonten con nuevas normalidades de tapeo, cañita y playa acotada, hacer lo que les viene en gana y transformar tacita a tacita haciéndonos tragar a pequeños sorbos lo que tanto nos costó construir a base de ladrillos de concordia y dignidad: una España demócrata y digna.
Majestad, a usted también le va en el sueldo defender la separación de Poderes y el hecho de que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no están más que al servicio de los españoles y de la ley, y no al servicio de ningún color político, sólo el rojo y gualda de la bandera.
Bravo por la justicia que actúa sin miedo, y que ha puesto en el punto de mira y eso les pone nerviosos a más de uno y de una… Yo solo espero que a Pablito, que tanto se lo cuida, no acabe por caérsele el pelo, pero si ocurre, que sea por una buena causa… legal.
Mi aplauso a Pérez de los Cobos y a Laurentino Ceña por su labor y su ejemplo…
No me voy a callar, tendrían que pasar por encima de mi fase.
Tenemos a un presidente que miente más que habla (y mira que habla, sobre todo los sábados donde se despacha a gusto, no tanto en sede parlamentaria)
Tenemos un Vicepresidente protegido por cuerpos a los que no respeta, pero a los que necesita (me refiero a Guardia Civil y Policía) De otros cuerpos no hablo porque lo que haga en su vida privada es cosa suya, aunque yo no se dónde tiene este hombre el sex-appeal, debe ser la erótica del poder, o esa voz que modula a lo Dorian Gray venido a menos.
Tenemos una oposición alicaida, en lugar de crecer se ante tanta ineptitud y tanta desvergüenza y no comprendo que no se unan de una vez Vox y PP (ya que Ciudadanos se salió del tiesto de la racionalidad) para defender las instituciones, la libertad y la democracia ahora, que tiempo habrá después de que cada uno defienda su programa, porque la unión hace la fuerza y los que componen este puzzle de Gobierno actual juegan al escondite,al desencuentro pero cuando lo necesitan se unen convenientemente las piezas con las que todos quedan retratados.
Lo dicho, no me callo, que pasen por encima de mi fase, aunque lleve rotas ya tres cacerolas de tanto usarlas, no en la cocina sino en el balcón, y en la calle que es donde ahora se cocina la protesta.
Me voy al chino de abajo (lo confieso: sigo yendo) que tengo que comprarme una, esta si para cocinar… porque una no tiene servicio ni asistente, salvo el de Google, que de vez en cuando aparece sin que lo llame para darme el coñazo con los cascos del móvil.
Embuen día y recuerden:  E. T. decía “Mi casa”, “teléfono”… era todo un visionario de lo que ha sido el confinamiento.
Besos y que solo sean abducidos por extraterrestres buenos, que los hay… Yo ayer vi tres tocando la cacerola.