En un pasado reciente hemos visto cómo para recoger cosechas en determinadas regiones y localidades de España (El Ejido con sus invernaderos, en Huelva con sus fresas, en La Mancha, Rioja y zonas de Valladolid con su vendimia…) se requería mano de obra extranjera, habitualmente marroquíes y/o de otros países de África o del Este de Europa, ya que los trabajadores agrícolas nacionales que estaban cobrando el PER y otras ayudas no querían trabajar. El gobierno de turno no sancionaba esa actitud porque temía un levantamiento, y además eran muchos votos.

Hemos visto ahora, con la crisis que ha originado la gestión de la pandemia, como no se podía permitir la entrada de mano de obra extranjera por aquello del confinamiento y ante la ausencia de trabajadores del campo que quisieran recolectar cosechas, están muy bien en sus casas cobrando sin hacer nada o en la economía sumergida, han tenido que ir los trabajadores autónomos a los que no se les ha dejado trabajar en su quehacer diario.
Pues esto no va a ser nada cuando se ponga en marcha lo de la Renta Vital que este gobierno ha puesto en marcha para financiar a señores que no quieren hacer nada y que con NUESTRO DINERO, el de los que contribuimos con nuestro trabajo e impuestos, van a vivir mano sobre mano.
Las redes de los traficantes humanos, incluidas las ONG’s ya están frotándose las manos, habrá cantidades ingentes de inmigrantes ilegales haciendo cola ante este regalo que les viene.
Pus nada señores, disfruten de lo votado.